El empleo de la cáscara de maní para la producción de carbón activado da respuesta a un viejo y enorme problema: el de la grave polución que ocasiona la quema a cielo abierto de ese residuo, como procedimiento para su eliminación.
Por otra parte, y a diferencia de lo que ocurre con la utilización de otras materias primas para la elaboración de carbón activado, el uso de cáscara de maní evita, por tratarse de un recurso renovable, el grave e indeseable impacto ambiental que provoca, por ejemplo, la tala de bosques.
Por estas razones, ECOT permite agregar valor a la cadena de producción, haciendo de su marca un sello de compromiso con el medio ambiente.